Mito: ¿Son los ejercicios de cardio los más adecuados para adelgazar?

Mito: ¿Son los ejercicios de cardio los más adecuados para adelgazar?

Con el verano a la vuelta de la esquina muchos nos preguntamos cómo podemos ponernos en forma en tiempo récord (Sí, a todos se nos ha echado el tiempo encima). Privarnos de ciertos alimentos como los carbohidratos y los azucares no es suficiente para lograr el peso que tanto anhelamos.

Así que decidimos apuntarnos al gimnasio más próximo a nuestro trabajo y nos “matamos” una hora en la bici, en la elíptica y en cualquier otra máquina que nos resulte interesante, ¡cardio al poder! Motivados llegamos a casa a vernos en el espejo, pero no apreciamos cambio alguno. A pesar de que estamos haciendo “las cosas bien”, la frustración aparece.

Existe la creencia de que el cardio, combinado con una dieta alimenticia, es el mejor aliado para ayudarnos a reducir algunos kilos. El mito de que solo el cardio puede ayudarnos a perder peso, es una de las razones por las que muchas personas convertimos a la elíptica o la cinta de correr en nuestra mejor amiga para adelgazar. Pero la realidad es otra.

En un estudio elaborado por investigadores de la Universidad Penn State dividieron a sus participantes en tres grupos: uno que no hacia ejercicio, otro que solo practicaba aeróbico y otro que lo combinaba con levantamiento de peso. Este último grupo perdió más grasa que él segundo. El motivo es que al levantar peso se quema más grasa, mientras que el ejercicio cardiovascular, por sí solo, quema tanto grasa como músculo, notable en la báscula, pero no en el espejo.

Si lo que queremos es lograr un adelgazamiento visible y duradero es necesario integrar ejercicios de fuerza en nuestra rutina.

Es decir, para favorecer la pérdida de peso es efectivo compaginar la actividad cardiovascular de bajo impacto articular con un programa de entrenamiento de fuerza, además de una dieta especifica. Los ejercicios de fuerza ayudan a que las personas pierdan grasa al incrementarse la masa muscular y el gasto basal después del ejercicio.

Según la American Heart Association, hacer 3 sesiones de cardio de 20 minutos a un ritmo intenso equivale a hacer 5 sesiones de 30 minutos a ritmo moderado. Además, explica que todo ejercicio cardiovascular necesita de contracciones musculares y que todo trabajo de fuerza termina implicando y activando al sistema de aporte de oxígeno, lo que significa que entre estos dos componentes existe un punto de conexión a nivel fisiológico.

El orden de trabajo es importante a la hora de combinarlo en la misma sesión. Es preferible realizar el entrenamiento de fuerza antes que el cardiovascular, ya que en este orden esa opción ofrece más ventajas.

En definitiva, sí solo practicamos cardio, costará estilizar las piernas o brazos, y estarán faltas de tono y masa muscular. Así que no te olvides que para que todo este esfuerzo se haga de una forma segura y eficaz, vas a necesitar la ayuda de un profesional que te planifique, así obtendrás resultados mucho más significativos que entrenando por cuenta propia.