Beneficios del Entrenamiento de Fuerza

Conozca todos los beneficios que puede aportarle el entrenamiento de fuerza.
El envejecimiento está relacionado con déficits psicológicos y funcionales que incrementan diferentes tipos de discapacidades, la fragilidad generalizada y el riesgo de caídas.

El entrenamiento de fuerza es importante para prevenir la pérdida de masa muscular que normalmente acompaña al proceso de envejecimiento.

Un error común es pensar que cuando las personas tienen una edad más avanzada, lo normal es dejar de ser activo y empezar a usar “ayudas” como bastones y sillas de ruedas.

Sin embargo, esta concepción es completamente equivocada. No hay motivo alguno para no mantenerse activo no sólo física, sino también mental y socialmente, hasta el último día de nuestras vidas.

En nuestra área EXERCISE, tiene a su disposición 24 máquinas en las que puede entrenar cualquier grupo muscular de forma específica y controlada

Las guías de salud pública se centran en la promoción del ejercicio aeróbico, que principalmente estimula el sistema cardiorespiratorio.

Los estudios científicos actuales demuestran que el entrenamiento de fuerza es uno de los métodos con mayor impacto sobre el sistema músculo-esquelético y de los más eficaces para prevenir la debilidad y fragilidad y sus nefastas consecuencias.

 

Realizados de forma regular (2-3 veces por semana), el entrenamiento muscular incrementa la fuerza y la masa muscular y favorece unos elevados niveles de independencia y vitalidad en edades más avanzadas.

Los principales beneficios del entrenamiento de fuerza

  • Previene el envejecimiento. Efecto anti-envejecimiento (anti-aging) El entrenamiento de fuerza ha demostrado ser la mejor herramienta para combatir los efectos negativos asociados con el envejecimiento fisiológico de nuestro cuerpo. El colectivo médico está cada vez más de acuerdo en que el entrenamiento de fuerza es bueno tanto para hombres como para mujeres, así como para jóvenes como mayores.
  • Previene la sarcopenia.
  • Previene la osteoporosis. El entrenamiento de fuerza, no sólo frena la pérdida de densidad ósea sino que puede incluso contribuir a incrementarla.
  • Previene las fracturas óseas.
  • Previene catarros y enfermedades.

  • Reduce el dolor de espalda y articulaciones.
  • Reduce las molestias relacionadas con la artrosis.
  • Reduce el riesgo de padecer diabetes tipo II y de la necesidad de insulina.
  • Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • Reduce la presión sanguínea.
  • Reduce el riesgo de cancer de mama debido a la reducción de los elevados niveles de estrógeno relacionados con la enfermedad.
  • Recude síntomas del síndrome premenstrual.
  • Reduce estrés y ansiedad.
  • Reduce el riesgo de aparición de contracturas.

  • Mejora la movilidad articular y la flexibilidad.
  • Incrementa el colesterol HDL (colesterol “bueno”) y reduce el colesterol LDL(colesterol “malo”).
  • Mejora la composición corporal La inactividad física causa, de media, una pérdida de masa muscular de entre 3 y 8 kilos por década. Esta pérdida de masa muscular se traduce en una reducción 2 al 5% del ritmo metabólico. Las calorías que antes se consumían como energía muscular, se dedican a ser almacenadas como depósitos energéticos en forma de grasa. Esto se traduce en una progresiva ganancia de peso corporal. Se ha demostrado que un protocolo de entrenamiento de fuerza de tres meses de duración, puede resultar en incrementos de 1,5 kilos de masa muscular y pérdidas de 2 kilos de grasa, incluso ingiriendo un 15% más de calorías. Una mayor masa muscular activa el metabolismo basal (quemamos más calorías incluso en reposo). También ayuda a reducir el porcentaje de masa grasa. Puede ser que el peso se mantenga, pero estará compuesto por más músculo y menos grasa.
  • Mejora el desempeño en la realización de las actividades de la vida diaria.
  • Mejora la calidad del sueño.
  • Mejora el estado de ánimo.
  • El principal factor a la hora de mantener una postura correcta son los músculos. Una musculatura fuerte contribuye a mantener una buena postura sin esfuerzo. Una postura saludable, no solo previene dolores y contracturas de la espalda, cuello y hombros, sino que también mejora la función del aparato circulatorio , (circulatorio) y digestivo, entre otros.
  • Mejora el aspecto físico.