Dolor Cervical Crónico

Especialistas en PMS® para el tratamiento del dolor cervical crónico.
Tratamiento del Dolor Cervical Crónico

CARACTERÍSTICAS DEL TRATAMIENTO

Previo al inicio del tratamiento, realizamos una primera consulta en la que exploramos al paciente, evaluamos su historial clínico, sus pruebas diagnósticas y determinamos la indicación del tratamiento.

En el caso de que sus dolencias sean a nivel cervical, realizamos una evaluación de la musculatura extensora y/o rotadora cervical.

Para ello, empleamos equipamiento específico de valoración. Esto nos permite aislar la musculatura cervical, fijando diferentes elementos en en la cintura escapular. De esta forma, logramos evaluar, selectivamente, la función muscular de los extensores y rotadores cervicales.

Una vez aislada la musculatura, realizamos una serie de ejercicios activos, resistidos y de medición, en los que evaluamos la función muscular cervical.

Movilidad articular

En primer lugar, evaluamos si existe alguna limitación dolorosa del rango de movilidad articular.

Equilibrio intramuscular

En segundo lugar, evaluamos cómo se distribuye la fuerza a lo largo del rango de movimiento. El ratio óptimo entre la fuerza muscular lumbar en flexión y en extensión tiene un valor de 1,4. Es decir, un músculo bien equilibrado tiene un 40% más de fuerza en flexión que en extensión. Cualquier desviación de esta relación óptima podría suponer un desequilibrio muscular, una inestabilidad intersegmentaria y un origen de dolor.

Fuerza muscular

Por último, se compara el nivel de fuerza del paciente con la fuerza media de un colectivo de referencia. Una muestra de personas del mismo sexo, edad, talla y peso que, sin realizar un entrenamiento específico, no tienen dolor.

Con esta información podemos saber si el paciente tiene un déficit muscular y si sus dolencias pueden estar relacionadas con una posible inestabilidad intersegmentaria originada por la atrofia muscular.

Una vez realizada la evaluación y determinados los déficits del paciente, podemos establecer, de manera objetiva, los objetivos terapéuticos y un protocolo de tratamiento adecuado a sus necesidades y capacidades.

Durante el tratamiento, ponemos a disposición del paciente todos nuestros equipamientos y la atención de nuestro equipo con el fin de cumplir los objetivos terapéuticos.

Al finalizar el tratamiento propuesto, volvemos a evaluar la función muscular y la sintomatología del paciente. De esta forma, podemos valorar, de forma objetiva, cómo está el paciente y determinar cómo seguir. Según la evolución del paciente puede ser que tenga que seguir en tratamiento o, si la función muscular es correcta y el paciente está bien, pasar a una fase de mantenimiento. El objetivo de esta fase es mantener la mejoría lograda y evitar recaídas.

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