¿Por qué lo hacemos?

El éxito de un tratamiento se fundamenta sobre el conocimiento de la causa del problema.

El 85% de los casos de dolores de espalda se conocen como dolores inespecíficos, como lo puede ser una atrofia o falta de función de los músculos estabilizadores de la columna.

En el pasado, existía la firme creencia de que el dolor de espalda estaba estrechamente relacionado con la degeneración de los discos vertebrales y la consiguiente compresión de las raíces nerviosas. Incluso en la actualidad se siguen atribuyendo, en muchas ocasiones erróneamente, causas mecánicas al origen del dolor de espalda.

No obstante, diversos estudios de gran difusión aportan datos nuevos acerca de la etiología del dolor de espalda. Todos ellos coinciden en que no existe ningún tipo de correlación significativa entre el dolor de espalda y hallazgos patológicos en los diagnósticos por imagen realizados por medio de radiografía, resonancia magnética o tomografía axial computerizada.

Únicamente, un 15% de los dolores tienen una causa definida, como una hernia discal, protrusión discal, estenosis, espondilolistesis u otras patologías.

El 85% restante, se conoce como dolor de espalda inespecífico. Es decir, no existe una lesión estructural. En estos casos, generalmente se debe a una atrofia y falta de función de los músculos estabilizadores de la columna.

El entrenamiento de fuerza es importante para prevenir la pérdida de masa muscular que normalmente acompaña al proceso de envejecimiento.

Es precisamente por este motivo por el que empleamos la PMS® – Potenciación Muscular Selectiva como base de nuestros tratamientos.

Mediante el tratamiento con PMS® evitamos el reposo que, aún hoy, se recomienda en muchos casos de dolor agudo y crónico. La única consecuencia del reposo es que los músculos se atrofien aún más, agravando así el problema.

La PMS® interrumpe el círculo vicioso DOLOR – REPOSO – ATROFIA – MAYOR DOLOR 

 

Y lo invierte a DOLOR – EJERCICIO – FORTALECIMIENTO – DISMINUCIÓN/DESAPARICIÓN DEL DOLOR.

A parte de eliminar el dolor, la PMS® tiene incontables beneficios, tanto para el sistema musculo-esquelético como para la salud en general.