Medical Exercise Especialistas en espalda

El dolor de espalda

Diario “Las Provincias”. Sábado, 6 de mayo de 2006
SALUSLP, El Ojo del Experto
Carlos Pajuelo De Arcos

En las sociedades más industrializadas, el dolor de espalda es uno de sus principales problemas de salud, y aunque éste puede aparecer en cualquier parte a lo largo de la columna vertebral, el hecho es que los datos reflejan que en torno al 80% de las personas suelen tener un episodio de dolor lumbar en su vida.
Las incapacidades transitorias más frecuentes se dan en personas de más de 45 años y aunque suelen recuperase entre un mes y cuarenta y cinco días, hay un porcentaje en torno al 5% que tarda hasta 6 meses.
Sin embargo, la columna vertebral puede alojar dolores que comienzan en el cuello o se pueden localizar en otra de las áreas que desde esa columna, que es el eje que sostiene el cuerpo en pie, irradie a otra zona del cuerpo.
La columna es, por tanto, una “pieza” esencial, y el dolor de espalda que da título al reportaje puede tener diversas causas y nombres y no debe generalizarse.
SALUSLP ha ido a visitar a un especialista en columna y en sus complicaciones para explorar su punto de vista sobre un asunto que afecta a más del 80% de los mayores de 65 años. El doctor Rudolf Binder vive en Valencia y está casado con una valenciana por lo que preguntarle qué hace aquí es obvio.
Se nota por su aspecto que se encuentra muy a gusto entre nosotros; aquí ha descubierto hace tiempo, el valor de una tierra abierta, rica en sus habitantes y generosa para quienes trabajan y de hecho así lo argumenta desde su experiencia hogareña en el cultivo de rosas y claveles. El clima le encanta, pese a su humedad que genera algunos episodios reumáticos, por cierto.

El despacho-consulta del doctor Binder está presidido, en una pared, por una litografía que ilustra una figura humana en la que los músculos son los principales actores de la misma y que rodean, en color rojo sangre, al cuerpo que allí se muestra.
Es una señal silenciosa de que el músculo es la clave, el sostén que permite mantenernos en pie y bien.
En otro lugar aparece la leyenda que reza: “No es lo mismo encontrarse mejor que estar bien”. Basa este axioma en el hecho de haber hallado, en su ejercicio como médico de cabecera, de familia, en el contacto directo, íntimo, con los problemas que hay que afrontar de forma integral; el médico internista se empeña en buscar la armonía total, el bienestar en la totalidad del cuerpo, en una función de médico vocacionalmente entregado al enfermo y en busca de salud.

Sobre su mesa una reproducción a escala natural de un fragmento de la columna vertebral y un disco, el disco que está situado entre las vértebras y que tantas veces es el origen de muchas de las molestias que hacen que no se esté bien.
En una estantería un cuadro-diploma de un ingeniero llamado Arthur Jones que tiene escrita la leyenda “No sirve el ejercicio que no se puede medir” y a la pregunta del sentido de esa frase el doctor Binder profundiza en la función de la columna vertebral, como eje, como instrumento esencial de gran repercusión e información relativa a los órganos externos e internos del cuerpo humano.

El alivio y la cura mediante la aplicación de un sistema denominado “potenciación muscular diferenciada” obliga a establecer parámetros y a medirlos, sin cuya medida cualquier ejercicio recomendado no podría tener validez específica. Ese es el sentido de la leyenda de Jones.
No es singular, por ejemplo, el hecho de tener un dolor en el estómago y finalmente ser un dolor reflejo proveniente del tórax, de las vértebras o de los nervios.
Hace años, el doctor Binder pensaba que “era lo más aburrido, porque siempre era lo mismo: reposo y antiinflamatorios”.
Las técnicas de curación han evolucionado de tal suerte que se ha pasado de aquello a obtener resultados más esperanzadores mediante nuevos medicamentos y los tratamientos diferenciados, como es el caso de la llamada potenciación muscular selectiva (PMS®), ya citada.
Binder nos explica con todo detalle el origen del “mucho” dolor que se experimenta por quien padece una artrosis; una enfermedad degenerativa que poco a poco va rompiendo cartílagos en un proceso lento que puede llegar a paralizar al enfermo y que puede provenir, entre otros factores, de una predisposición genética. El desequilibrio en la función de la articulación que puede iniciarse con una alteración metabólica cuyo final es la destrucción de los cartílagos y la liberación de fragmentos en el líquido sinovial hasta la destrucción de tejidos.
La cuestión aquí es, también, la derivación, en la artrosis, de un resultado de alteraciones de la articulación a lo largo del tiempo y que suelen aparecer a partir de los 40 años.
Articulaciones hay muchas en la columna vertebral que pueden verse alteradas por el peso, el tipo de trabajo, las posturas, sobre todo aquellos trabajos que requieren demasiado tiempo sentados y “mejor sería el trabajo de jardineros a estos efectos posturales” o en todo caso un “mix” de actividades que obligasen a cambiar de postura, no habiendo una ideal, ni siquiera la cama.
Las articulaciones, en la columna y en las periféricas, disponen de un cartílago que no tiene metabolismo propio, un disco –cuya reproducción tocamos en la entrevista- compuesto de un anillo fibroso, un núcleo pulposo con mucho agua y que al moverse la columna produce un movimiento de entrada y salida de esa agua y si esa “carga-descarga” fuera continua y armoniosa, evitando “la repetición de movimientos como en el caso de quienes acarrean pesos en la construcción, por ejemplo, tendríamos una columna vertebral fantástica”.

Desequilibrio

Si existiese un equilibrio entre la resistencia del disco frente a la fuerza exterior proveniente del esfuerzo no habría problema alguno, tanto al andar como en el traslado del peso.
Habitualmente es el desequilibrio entre esos dos vectores de fuerza, la exterior u la resistencia, lo que genera los problemas, el dolor.
En el esqueleto entran en juego huesos y músculos, ahí señala el doctor Binder su litografía de la pared, donde se ven los músculos como una capa protectora de ese esqueleto y unos elementos pasivos, cápsulas, articulaciones, ligamentos y huesos; frente a ello los músculos, la parte activa.
Surge la metáfora del cuerpo en forma de coche Fórmula 1, que con un magnífico chasis, neumáticos espléndidos, etc. pero sin un buen motor –los músculos adaptados a él en potencia y mantenimiento- el coche, el cuerpo, no funcionaría bien. Esa es la esencia del trabajo del doctor Binder en relación con la columna.

Por muy buena estructura que se tenga, con unas vértebras espléndidas, con articulaciones sanas etc. sin una buena musculatura adecuada, el sujeto no puede estar equilibrado y entonces surge el conflicto biomecánico y de ahí al dolor, a la hernia discal –producto de una alteración del movimiento natural de la columna y que termina por rallar el disco y comienza el origen de esa hernia- puede haber un paso.
La historia clínica del sujeto, la ayuda radioscópica, la resonancia magnética y la exploración directa sobre huesos y “carne” ayudan a determinar el diagnóstico y de ahí al tratamiento de la “potenciación muscular selectiva” de origen alemán y adaptación norteamericana y aplicación por el doctor Binder mediante un protocolo propio y una aparatología importada que tenemos oportunidad de ver.

El músculo puede ser la clave para hacer buena la expresión “estar bien, frente al encontrarse mejor”.