Los músculos multífidos y su relación con el dolor de espalda

Los músculos multífidos y su relación con el dolor de espalda

El dolor de espalda es una de las afecciones más universales que existen. Tanto en personas jóvenes como mayores, en deportistas o personas de vida más sedentaria. Todos, o casi todos, hemos sufrido alguna vez dolor de espalda y lo conocemos. Lo que se desconoce es la existencia y función de los músculos multífidos que tienen relación directa con este tipo de dolores, con el clásico dolor lumbar o dolor de espalda.

Qué son exactamente los músculos multífidos

Los músculos multífidos son, esencialmentes los responsables de que la espalda pueda mantenerse erguida. Se distribuyen a lo largo de toda la columna, de ahí su importancia. Sin embargo, al mantener una posición profunda alrededor de la columna vertebral no suelen trabajarse. Y, aunque habitualmente es por desconocimiento de su existencia, las consecuencias a largo plazo son la atrofia progresiva de los mismos que, paulatinamente, van siendo sustituidos por tejido graso.

El origen del dolor de espalda

De esta forma, cuando los músculos más superficiales realizan el trabajo de los multífidos, acaban agotándose, produciendo el consabido dolor de espalda. La solución es ejercitarlos habitualmente realizando ejercicios específicos para fortalecerlos. El diagnóstico para las personas que sufren este tipo de dolor suele ser: dolor lumbar inespecífico, el cual se puede trabajar para fortalecer estos músculos y tratar de eliminar o reducir los dolores.

Cómo fortalecer los multífidos

Joseph Pilates decía “Que una persona es tan joven como su columna vertebral”. Y es cierto. A partir de los 20 años los discos intervertebrales comienzan a presentar desgaste. Si tocase su espalda a nivel de las apófisis espinosas, sobre todo en la zona lumbar, a ambos lados de cada una de ellas, notaría un tejido más blando. Fortalecer estos músculos hace que los dolores se vayan reduciendo de manera progresiva.

Los ejercicios adecuados y la PMS®

El Pilates es una buena forma de las tonificar los músculos. Sin embargo, se trata de un ejercicio libre, que requiere mucha coordinación y control de la motricidad. La Potenciación Muscular Selectiva (PMS®) es una técnica muy efectiva para potenciar la musculatura profunda lumbar, los músculos multífidos.

A diferencia del Pilates, se trabaja con equipos muy específicos, informatizados que permiten hacer una evaluación objetiva de la función muscular. Al trabajar activamente contra resistencia, el efecto fortalecimiento es mayor. Y al trabajar con equipos que controlan y guían el movimiento, aunque un paciente no sepa hacer perfectamente un movimiento, es imposible que lo haga mal. Todo esto hace que la PMS® sea más efectiva que la natación o los ejercicios tradicionales y, al fortalecer los multífidos, el dolor disminuye o desaparece, como en este caso real:

“Una enfermera de 25 años con escoliosis diagnosticada y dolor de espalda por el trabajo. Los dolores no remitían con ningún tratamiento farmacológico y afectaba a su vida cotidiana. En diciembre de 2013 tuvo su primera consulta. Tras la evaluación se aplicó un tratamiento PMS® dorso lumbar M3 combinado con fisioterapia. El incremento de su fuerza en estos músculos fue de un 130,29 %, remitiendo su dolor hasta día de hoy.”

En definitiva, trabajar los músculos multífidos supone una forma eficaz de prevenir, reducir y eliminar el dolor de espalda.