El entrenamiento de fuerza. Necesario a todas las edades y a todos los niveles

entrenamiento-de-fuerza

El entrenamiento de fuerza. Necesario a todas las edades y a todos los niveles

El entrenamiento de fuerza es un componente esencial de la prevención de la pérdida de masa muscular por envejecimiento y ayuda a mejorar la resistencia en las personas que realizan entrenamiento físico, esencialmente es importante para cualquier tipo de deportista.

El envejecimiento es un proceso normal que no debe confundirse con disfuncionalidad o discapacidad, ya que se puede envejecer con salud y manteniendo un alto nivel de actividad física e intelectual.

Fundamentos del entrenamiento de fuerza

Para lograr envejecer de manera saludable y según los últimos estudios, como el publicado en la revista científica CellMetabolism, tanto en las personas jóvenes como en las personas mayores, el ejercicio intenso produce un cambio en los genes de las células musculares de manera que se retrasa el envejecimiento celular.

Además de esos beneficios en el interior de las células, el fortalecimiento muscular logra prevenir la debilidad y la fragilidad del tejido muscular que, de otro modo, se va produciendo con los cambios de la vejez pero, sobre todo, a causa del sedentarismo y la inactividad.

Qué es el entrenamiento de fuerza

Es una práctica de ejercicios realizados de manera repetitiva por grupos musculares.

Habitualmente se realizan en 2 o 3 sesiones a la semana con un plan de entrenamiento individualizado, para ir progresando según se avanza en los objetivos.

Los factores que se tienen en cuenta para confeccionar las sesiones de entrenamiento son el número de repeticiones, las series y el peso con el que trabaja cada grupo muscular.

Además, las sesiones pueden variar en su intensidad, frecuencia y duración según las necesidades y los objetivos marcados.

Los beneficios de este tipo de entrenamiento

Produce beneficios a cualquier edad, pero sobre todo está demostrado que previene el envejecimiento celular.

Además de este beneficio general, con el entrenamiento de fuerza:

  • Se previene la pérdida de masa muscular y la fuerza.
  • Se previene la osteoporosis e incluso se mejora la producción de tejido óseo.
  • Mejora el estado general de salud y del sistema inmunitario, por lo que se previenen catarros y enfermedades infecciosas.
  • Se reduce el dolor crónico de grupos musculares como los de la espalda y el dolor articular.
  • Se previene la diabetes tipo II, evitándose el tratamiento con insulina.
  • Se previene el padecimiento de enfermedades cardiovasculares y disminuye la presión sanguínea.
  • Mejoran el tono muscular y la fuerza, por lo que es más complicado sufrir contracturas o lesiones.
  • A nivel psicológico se reducen el estrés y el insomnio y mejora el estado de ánimo.
  • Aumenta el metabolismo basal, por lo que se baja de peso o se mantiene un peso adecuado, mejorando el aspecto físico.

 

Entrenamiento de fuerza y entrenamiento aeróbico

Por último, el entrenamiento aeróbico (correr, nadar, andar o ir en bicicleta) es un tipo de ejercicio que mejora la resistencia física pero de menor intensidad que el fortalecimiento muscular.

Los ejercicios aeróbicos estimulan el sistema cardiovascular y se recomienda combinarlos con el entrenamiento de fuerza en personas que realizan actividades físicas como running o ciclismo; al fortalecer los músculos, se economiza el esfuerzo y se fortalecen los huesos, las articulaciones y los tendones.

Además, el entrenamiento de fuerza requiere una buena higiene postural que redunda en la mejora de la técnica y la praxis de los deportes aeróbicos.