Evaluación Inicial

En primer lugar, realizamos una consulta médica. En la consulta se realiza una exploración física minuciosa, una anamnesis y la valoración del historial clínico y de las pruebas diagnósticas aportadas. Aquí se determina la indicación para el tratamiento mediante la PMS® y se excluyen posibles contraindicaciones.

Caso de existir una sospecha diagnóstica sobre una inestabilidad intersegmentaria como causante del problema, se confirma dicha sospecha mediante una evaluación funcional de la musculatura del segmento o articulación afectada.

Esta evaluación consiste en una prueba de la función muscular en la que evaluamos:

Rango de movilidad articular

Detectamos posibles limitaciones en el recorrido articular.

Equilibrio Muscular

Evaluamos cómo está distribuida la fuerza muscular a lo largo del rango de movimiento. Si existe una distribución normal o si existe alguna desviación. Un desequilibrio muscular puede ser un causante de inestabilidad.

Fuerza Muscular

Determinamos el nivel de fuerza de la musculatura analizada a lo largo del rango de movimiento.

Con estos datos, podemos determinar que déficit funcional presenta el paciente y establecer unos objetivos y pautas terapéuticos a seguir.

Los resultados obtenidos se comparan con los valores de un colectivo de referencia asintomático, segmentado por sexo, edad, talla y peso.

A partir de conocer el diagnóstico funcional, puede empezar el tratamiento.